domingo, 17 de noviembre de 2013

PRIMEROS AUXILIOS PSICOLÓGICOS.

La técnica de los Primeros Auxilios Psicológicos en casos de catástrofes fue preparada por la
Asociación de Psiquiatría Americana (APA), su traducción adaptación la realizo el Dr. Baltasar Caravedo y
publicado por la revista militar del Perú en 1972, sus principios continúan vigentes motivo por el cual lo
presentamos en esta publicación como una técnica aleatoria o de reforzamiento a la de la primera ayuda.

Conjunto de técnicas y estrategias útiles para afrontar un problema psicológico en personas que están pasando por una situación emocional crítica.• Recibir ayuda durante las primeras horas que sigue al hecho traumático, es fundamental para reducir la aparición de trastornos por estrés postraumático, (resultado de vivencias como superviviente, familiar de la víctima, como testigo o miembro de los equipos de intervención).



OBJETIVOS DE PRIMEROS AUXILIOS

OBJETIVO GENERAL
: Acelerar el proceso de recuperación y prevenir la cronificación
 de síntomas o aparición de
trastornos postraumáticos.

OBJETIVOS ESPECIFICOS

• Facilitar la expresión de vivencias y emociones.
• Minimizar el daño o deterioro psicológico.
• Amortiguar el duelo patológico.
• Proporcionar apoyo escucha y orientación.
• Facilitar la organización psicológica post-impacto.
• Activar mecanismos de afrontamiento de cada persona.
• Asegurar el funcionamiento adaptativo básico de la
persona ó el enlace con
los recursos de apoyo
adecuados.

OBJETIVO FINAL

: Restablecer el equilibrio emocional (REORGANIZACION)

Cuatro Tipos de Reacciones Frente a los Desastres: 
 
El manual de la APA menciona que básicamente se pueden presentar cuatro tipos de respuestas 
individuales a los desastres: Guía Práctica: 
“Primeros Auxilios Psicológicos” 
 
 
A) Reacciones normales a los desastres.- 
Algunas personas son capaces de mantenerse notablemente calmadas aún en las circunstancias 
más extremas; sin embargo, la mayoría de nosotros empezamos a sentir los efectos del Síndrome 
General de Adaptación (sudoración profusa, temblores, debilidad, estados nauseosos) por un 
momento y la claridad del pensamiento puede ser difícil. Afortunadamente muchos de nosotros 
podemos recuperar nuestra compostura bastante bien. Sería engañoso clasificar como anormales 
estos estados naturales y transitorios. 
 
B) Reacciones paralizantes.- 
Se puede esperar también encontrar personas que por un tiempo se queden paralizadas, pueden 
quedarse paradas o sentadas en medio del caos, como si estuvieran solas en el mundo, su mirada 
estará perdida, cuando se les habla no podrán responder a todo o simplemente se encogerán de 
hombros o pronunciarán una o dos palabras, parecen libres de reacción emocional, son incapaces de 
ayudarse.

C) Reacciones hiperactivas.- 
Estas personas pueden estallar en ráfagas de actividad, sin un propósito definido, hablarán 
rápidamente, bromearán en forma inadecuada y harán sugerencias y demandas inaceptables, pero 
de poco valor real, pasarán de un trabajo a otro y parecerán incapaces de resistir la más mínima 
distracción, se muestran intolerantes a cualquier idea que no sea la suya. 
 
D) Reacciones corporales.- 
Algunas reacciones corporales han sido ya mencionadas como respuestas temporalmente normales, 
aunque estos síntomas normales son algo molestos mientras dura, generalmente no interfieren 
seriamente con la habilidad de la persona para llevar adelante una actividad constructiva en una 
situación difícil, algunas de estas reacciones, especialmente la debilidad, el temblor, el llanto, pueden 
no aparecer hasta después de que una persona ha enfrentado y superado efectivamente el peligro 
inmediato. 
 
Las reacciones corporales mas serias pueden sin embargo incapacitar verdaderamente y es 
importante reconocer su significado emocional, las náuseas y el vómito son particularmente comunes, estas 
reacciones se deben de diferenciar de las producidas por radiaciones o contaminaciones químicas. 
 
Otro tipo de incapacidad física es lo que técnicamente llamamos “histeria de conversión”, la 
persona convierte su gran ansiedad en una creencia vehemente de que alguna parte de su cuerpo ha dejado 
de funcionar, para todos los propósitos prácticos pueden ser incapaz de ver, oír o hablar. 

 
Cuatro Principios Básicos de los Primeros Auxilios Psicológicos: 
 
A) Acepte el derecho de toda persona a tener sus propios sentimientos.- 

No culpe o ridiculice a una persona por sentirse como lo hace, su tarea es ayudarle a superar su 
sentimiento, no decirle como debe sentirse. Si usted se detiene a pensar en sus propios 
sentimientos, se dará cuenta de cómo es imposible para los seres humanos el hacer una selección 
consciente de sus sentimientos más profundos. 
Tenga presente que sin embargo la posición de otra persona puede ser similar a la propia, pero cada 
persona ha tenido ciertas experiencias únicas que pueden afectar fuertemente sus sentimientos en 
relación con los sucesos subsecuentes en sus vidas. 
 
Más allá del horror y el temor que puedan sentir, las personas reaccionarán en términos de cómo 
esta experiencia encaja con sus ideas pasadas acerca de sí mismo y sus aspiraciones en el futuro. 
 
Al prestar primeros auxilios psicológicos, rara vez estará usted seguro de por qué algunas personas 
se trastornan más que otras, su expresión, su postura, su aspecto integro puede decirle eso, aún 
cuando ella no le diga con palabras, permitirle a un accidentado saber que usted quiere entender 
como él se siente puede ser el primer paso para ayudarlo, esto puede hacerse con unas pocas 
palabras o aún con un simple gesto. No lo abrume con su compasión. Esto sólo le hará sentir más 
incomodo y confirmará sus peores temores acerca de sí mismo, haga lo indispensable para 
establecer contacto con él. 

B) Acepte las limitaciones del accidentado como reales.- 
Cuando el muslo de un hombre esta destrozado, nadie espera (incluyendo el paciente) que pueda 
caminar por un tiempo. Cuando la capacidad del hombre para superar sus sentimientos está hecha 
pedazos, muchos (incluyendo el paciente) se inclinan a esperar que él vuelva a actuar normalmente, 
casi de inmediato. “Todo está en su mente”, “Deshágase de ello”, “Recupérese”. Tales tipos de 
consejos no tienen lugar en los primeros auxilios psicológicos, los sentimientos de incompetencia son 
reales y a menudo incapacitantes; por ello su tarea será ayudarlos a recuperarse tan efectivamente y 
rápidamente como puedan, esto se consigue aceptando sus limitaciones y ayudándolos a redescubrir 
rápidamente algunos de los recursos que ellos pueden utilizar de inmediato. 
 
C) Mida las posibilidades del accidentado en forma tan exacta y rápida como sea posible.- 
Mientras usted se da cuenta de las limitaciones de una persona perturbada, usted estará atento de 
las habilidades y otros recursos que pueda utilizar y reavivar, una persona muy trastornada puede 
fácilmente hacerle olvidar que podría ser de verdadera ayuda para usted tanto como para sí mismo y 
que usted puede ayudarlo a iniciar el camino hacia la reorganización de su mundo. Averigüe con 
tacto que fue lo que sucedió, permítale responder de su propio modo. 
 
Usted no puede dejarlo divagar interminablemente, ofrecerle un par de minutos en los cuales él 
pueda hablar libremente de sus propias experiencias le mitigarán notablemente algunos de sus 
sentimientos de desesperanza e impotencia. Averigüe si el herido se preocupa particularmente de 
sus familiares o amigos, dele tan honestamente como pueda una información acerca de donde, 
cuándo y cómo puede él razonablemente esperar tener contacto con aquellos que le son queridos. 
 
Si él está demasiado deprimido para hablar fácilmente una exposición de lo que puede haberle 
sucedido (basado en su conocimiento general del desastre) puede acrecentar su confianza en usted, 
hasta el punto de que él pueda hablarle un poco. 
 
Preguntas breves acerca de su ocupación normal pueden darle a usted algunas pistas sobre sus 
habilidades e interés básico, para muchas personas que están anonadadas emocionalmente el 
trabajo que pueda hacerse en forma automática y rutinaria podría ser el primer paso que los haga 
volver hacia la normalidad efectiva. 

D) Acepte sus limitaciones al ayudar a otras personas.- 
No trate de ser todo para las personas, habrá mucho de lo que usted quisiera hacer en un desastre y 
que está mas allá de sus de sus fuerzas y habilidades. Usted no puede ser de todo para todas las 
victimas. Consecuentemente, usted debe establecer un orden de prioridades en su pensamiento, 
acerca de lo que puede permitirse acometer por sí mismo. 
 
Su primera responsabilidad será cualquier trabajo de emergencia que le hayan asignado 
previamente. 
 
Una razonable y sincera apreciación de sí mismo es parte muy importante de su preparación para 
prestar primeros auxilios psicológicos. Un trabajador de primeros auxilios físicamente herido puede 
continuar haciendo un buen trabajo curando las heridas de los accidentados. Pero sí está 
“emocionalmente herido” tendrá grandes limitaciones para proveer ayuda a otros. 



Qué hacer y Qué No hacer durante la intervención en crisis
 
A) Que hacer: 

- Desarrollar el sentido de escucha-responsable. Escuchar atentamente, sintetizando brevemente los 
sentimientos del afectado. Hágalo sentir que usted lo entiende y comprende por lo que esta pasando, 
esto es la empatía. 
- Ser cortés, honesto y transparente; ganarse la confianza y cooperación del afectado. 
- Ser realista y objetivo. 
- Favorecer la dignidad y libertad para que las víctimas trabajen en sus problemas. 
- Favorecer la confianza y seguridad. 
- Estar alerta sobre las oportunidades de dar énfasis a las cualidades y fuerzas de la persona. 
- Aceptar el derecho de los afectados de sentirse así. 
- Realice preguntas saludables y efectivas. 
- Pida una retroalimentación para ver si está usted comprendiendo. 
 
B) Reglas del NO: 

- No ofrecer algo que no pueda cumplir. 
- No le tenga miedo al silencio, ofrezca tiempo para pensar y sentir. 
- No se sienta inútil o frustrado. Usted es importante y lo que está haciendo vale la pena. 
- No muestre ansiedad ya que ésta puede ser fácilmente transmitida a los afectados. 
- No ofrezca respuesta, más bien facilite la reflexión. 
- No permita que el enojo u hostilidad de la persona lo afecte. 
- No los presione a hablar de Dios, sea comprensivo con las creencias religiosas. 
- No tenga miedo de admitir que el afectado necesita más ayuda de la que usted le pueda brindar. 
Puede referirlo a profesionales especializados (Psicólogos) 
- No permita que las personas se concentren únicamente en los aspectos negativos de la situación. 
- No muestre demasiada lástima o paternalismo. Tampoco se exprese de manera autoritaria o 
impositiva. Busque un punto intermedio entre estas dos posiciones. 
- No espere que la victima funcione normalmente de inmediato. 
- No confronte a una persona en crisis si este se va asentir amenazado. 
- No insista con preguntas más allá del punto en que la persona no desea hablar. 
- No trate de interpretar las motivaciones ocultas de un comportamiento. 
- No moralice o sermonee. 
- No intente progresar demasiado rápido en el proceso de intervención en crisis. 
- No considere de manera superficial las amenazas de suicidio u homicidio. 
- No aliente a alguien a hacer algo que en realidad no quiere hacer. 

 AQUÍ UN VÍDEO .)




Principios técnicos utilizados en los Primeros Auxilios Psicológicos: 
 
- Escucha responsable: escuchar atentamente y cuidadosamente. 
- Permitir la libre expresión de la persona, en primer término. 
- Transmitir la necesidad de aceptar lo ocurrido, pues ya no se puede modificar. 
- En un segundo momento, realizar una conversación limitada y lo mas abierta posible. No excederse 
en un “interrogatorio fiscal”. 
- Realizar resúmenes periódicos de la exposición de la persona: organización del pensamiento. 
- Proveer información. 
- Orientar en lo necesario pero evitando los “Consejos Directivos” 
- Aceptación de las personas tal y como son, respetando su dignidad y sus derechos. 
- Empatía, que significa ponerse en el lugar del otro, comprender lo que le está sucediendo. 
- Crear una atmósfera cálida y humana alrededor de la víctima. 
- Posibilidad de desarrollar reuniones grupales con diversas personas que pasaron por lo mismo. 
- Desarrollo de actividades para el manejo del estrés. 


PREMISAS 

No podemos eliminar el dolor 
que un familiar siente por un ser 
querido que ha fallecido….

… pero se le puede acompañar y 
ayudarle a atravesar esos 
momentos amargos, podemos 
hacerle comprender lo que está
ocurriendo y sobre todo 
escucharlo

No podemos borrar el recuerdo terrorífico del que ha pasado por un accidente u otra tragedia…

…pero se le puede ayudar a superar sus miedos.

No podemos evitar las 
escenas de dolor, ni las 
manifestaciones de 
rabia o indignación…

…. pero podemos 
canalizarlas y 
amortiguarlas